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Jose Sánchez

¿Qué seríamos sin EMOCIONES?

By | Ciencia de la felicidad y bienestar | No hay comentarios

Me dicen dos amigas, casi como un suspiro al aire y en un anhelo de magnificarlas: ¿Qué seríamos sin emociones?

Por mucho que se insista en que las emociones son todo, es precisamente darle a las emociones capacidades que no tienen lo que complica el entendimiento.

Estamos ante una moda emocional

De hecho, observa bien, porque esta “moda emocional 100%”  suele esconder un ataque contra la razón. Cuidado porque ahora para insultarte y criticarte te pueden llamar “Pedazo de racional, no tienes vergüenza”, o “eres un p… estratega”, o “no aguanto a gente sobria y ecuánime como tú, dan asco”.  

Otras veces el ataque es al pensamiento mismo o a la propia intelectualidad. ¿Será que la ignorancia abre caminos?

Más allá de estos “halagos” sabemos que la impulsividad, la improvisación, el no juicio, el no control, o las decisiones apresuradas sean precisamente sinónimos de bienestar y sabiduría. Las grandes pasiones sin control nos llevan al desastre, al igual que las ideas sin el calor emocional. 

¿Pero porqué separan emoción de razón?

Defender las emociones en contra de la razón o la razón en contra de las emociones es como pretender que haya primaveras sin otoños e inviernos sin veranos.

Cerebralmente no tiene ningún sentido. No existen áreas puramente emocionales (lo siento por tu amígdala), ni puramente racionales (dorsolateral prefrontal). El cerebro no es estanco ni opera “instintiva, emocional o racionalmente” (por simple que resulte el triuno es más religión que ciencia) sino como un conjunto hiperconectando todo con todo. De hecho conocemos bien por numerosos experimentos que lesiones frontales provocan desórdenes emocionales o que sin emociones no sabemos tomar decisiones, sugiriendo la no – separación de ambas.

Históricamente las emociones fueron pasiones, defectos humanos que se interponían en las facultades superiores (divinas en aquellos tiempos claro). Por más que se intentó, cuando nos enseñaron, insistieron o castigaron a reprimir las emociones, resultó tan burdo como intentar curar la homosexualidad: no puedes curar la vida por estar viva ni curar a una célula de ser redonda.

Al desarrollarse la neurociencia afectiva, que estudia cómo el cerebro procesa, genera y participa en las emociones hemos visto que son un ingrediente crucial de nuestra vida psíquica. De hecho las investigaciones de los últimos 30 años muestran un creciente estado del arte donde entendemos mejor que nunca el papel de las emociones en nuestro cerebro y vida social.

Pero por efecto péndulo hemos pasamos a decir que las emociones son todo. Lo hacemos mal entendiendo a Kahneman, Thaler y Ariely… dado que ni el subconsciente es un lagarto, ni un bicho que va a su bola, ni se puede engañar a alguien varias veces con juegos de publicidad de trileros, ni la razón por limitaciones que tenga es estúpida, ni mucho menos se puede “hipnotizar” a la gente en contra de su voluntad ni hay que lanzarse a la piscina para eliminar «miedos».

Sin emociones no somos nada, como no los somos sin razonamiento, sin los 5 sentidos, sin memoria, sin atención o sin consciencia.

Necesitamos una visión global de mente – cerebro

Las emociones son un ingrediente esencial pero contienen como es lógico, motores para la destrucción o construcción de personas, países y sociedades.

  • No funcionan mejor negando la importancia de la razón.
  • No toman decisiones por sí mismas sino que influyen en nuestra toma de decisiones.
  • No son buenas o malas sino respuestas que motivan nuestra conducta y favorecen la comunicación.
  • No son elementos a reprimir ni proclamas a expresar libremente.
  • No son las que te hacen comprar en el supermercado o las rebajas :).

Las emociones son por tanto un ingrediente de la MENTE humana a comprender y regular en uno mismo a través de las herramientas adecuadas.

Herramientas basadas en milenios de experimentación y en rigor científico: meditación + neurociencia de vanguardia.

 

La pobreza emocional: alegría, tristeza, ira, asco y miedo

By | Ciencia de la felicidad y bienestar | No hay comentarios

Por mucho que lo intentemos no salimos de la pobreza emocional si nuestro principal repertorio de emociones consta solo de cuatro o cinco ingredientes: alegría, tristeza, ira, miedo y asco (las llamadas emociones básicas).

Vamos al grano: nos quedamos muy cortos si ese es nuestro único repertorio, tanto si es para regular tus propias emociones, como si es para interpretar o leer las de los demás.

¿Y si intento regular esas cinco básicas?

Si intentas regular desde esa esfera, podrás relajarte, hacer Mindfulness “alopático”, para el síntoma (que es el stress), pero al carecer de visión sobre tu propio proceso, este (stress y sufrimiento) continúa como si tal cosa.

Si desde ahí quieres explicar la conducta humana y adivinar las intenciones de otro a través de “incoherencias entre su mensaje verbal y no verbal” no funciona: acabas creyendo que la conducta se debe a las emociones, olvidando muchos otros parámetros y acabas encontrando lo que querías buscar, lo que se llama sesgo de autoconfirmación, es decir, que te das la razón de lo que encuentras.

¿Porqué nos quedamos cortos con este enfoque?

Porque en tu día a día no sueles sentir ira “pura”, sino frustración, amargura, resentimiento, rencor, envidia o celos que son mucho más complejas que una simple furia producto de una respuesta de supervivencia (ante el famoso león) y que hace que frunzas el ceño, tenses la cara y actives el simpático. Es más rico y complejo.

A lo largo del día tampoco sientes a menudo alegría simple. Me dirás: ¡Cómo que no! ¡Si me acabo de comprar un vestido, un bolso, un nuevo portátil o un nuevo coche! Pues no… porque sientes una mezcla de satisfacción, orgullo, identidad, sentido de pertenencia, incluso narcisismo o prepotencia y hasta vergüenza según en qué contextos.

¿Y si es interna que nada tiene que ver con adquirir algo?

Pues en ese caso será más gozo, ecuanimidad, sobriedad, éxtasis, paz, expansión, bondad, calma y bienestar… pero no alegría pura.

¿Y tristeza?

Rara vez. Aparece melancolía, pena, pesadumbre, decepción, sensación de traición, depresión, culpa, arrepentimiento. Vamos que por alguien diga en la tele “lo siento mucho” y veas que arquea las cejas hacia arriba, no significa en absoluto que se arrepienta de sus actos y sea consciente del daño producido.

¿Y qué hay de los miedos?

Sentimos alguno claro que sí, pero muchos de ellos son más bien vergüenza, otros son pura inteligencia, prevención y sensatez, otros congelación, terror, pánico, sumisión o susto. Lo siento pero la fórmula mágica: «no tengas miedos» no tiene ni pies ni cabeza.

¿Entonces cómo abordarlo?

Por importancia que demos a las emociones, que la tienen, no significa que podamos atribuir a ellas la génesis y el resultado de nuestras conductas.

Necesitamos comprender no solo emociones, sino también sentimientos, razones, contexto social, memoria, valores, personalidad e identidad.

¿Un ejemplo para captar esta magnitud?

Veamos tres:

  1. Un jugador no solo chuta para meter GOL, también corre, pasa, regatea, se desmarca y defiende. Además no juega solo :).
  2. Un meditador no observa o regula sus emociones sino su MENTE. ¡Entera!
  3. Un cerebro humano no solo se emociona ante 4-5 estímulos básicos innatos. Su conducta implica motivación, razón, sentimiento y necesidad, no solo emoción.

En definitiva enfatizar o exaltar exageradamente un ingrediente de la mente y cerebro sobre el resto, convierte la riqueza emocional humana en pobreza emocional.

¿Qué podemos hacer?

Estudiar la mente en primera  y tercera persona en su conjunto sin separar emoción de razón, estímulos externos de internos, sentimientos de creencias, valores de motivación, identidad de contexto, y sociedad de individuo.

En definitiva meditación de verdad, la profunda, y modelos de neurociencia de vanguardia.


Si es importante para ti conocer, desarrollar y potenciar tu mundo emocional te esperamos

del 25 al 28 de julio en La ciencia y práctica de las emociones

Si sigues creyendo que hay EMOCIONES «buenas» y EMOCIONES «malas»…

By | Ciencia de la felicidad y bienestar | Comentarios

Si sigues creyendo que hay EMOCIONES «buenas» y EMOCIONES «malas» quizá te convenga leer esto.

1. Es normal evitar lo desagradable

Parece lógico querer evitar las circunstancias desagradables: ¡que no existan, que no aparezcan, que no ocurran en nuestra vida! Al cerebro no le gusta el dolor así que con toda lógica tenderá a huir de ello.

El problema es cuando la negación trae más problemas de los que soluciona. Así le ocurre al cobarde que prefiere el silencio a explicar qué le molestó de otro, al que  mediante autoengaño cree que eso no existió o quien  vive en la racionalización freudiana justificando sus impulsos a posteriori en vez de poner a prueba su idoneidad.

Qué decir de la actitud espiritualoide que presa de la positividad y «vibración» cree mitigar las sombras que nos acechan porque sí, porque yo lo digo con “pensamientos”.

2. Y buscar lo agradable

Si un lado es rechazo y de ahí asco u odio, el otro es acercamiento y por tanto, posible apego. Queremos a toda cosa que existan emociones, sensaciones y circunstancias agradables. ¡Lógico!

Pero no nos damos cuenta que lo solemos hacer mirando fuera.

Tan así es que creemos que aquella pareja nos llenó de amor y no vemos que fuimos nosotros quienes con esa pareja nos permitimos sentir y desarrollar la ternura que llevamos dentro. Decimos que “aquel paisaje, aquella playa… ¿qué bonitas verdad?” sin tener muchas veces el menor atisbo de que fuiste tú, quien en ese momento te permitiste apreciar la belleza que estaba ahí fuera, pero que sólo conectando contigo y tu apreciación se enciende.

Hay una fábrica interna cerebral que es la que acepta o rechaza las experiencias, la que permite atender y amplificar lo que existe… no son las playas, las parejas o los dolores, no somos estímulo – respuesta. Tenemos capacidad de transformar aquello que entra por los sentidos. Lo agradable no solo está fuera, está en despertar lo que hay aquí dentro. 

3. Y aquí está la inteligencia

Aplicando entrenamiento atencional no caemos en bobadas tipo “no sientas miedo”, “no te sientas culpable”, “no sientas vergüenza”, “sé siempre positivo” o “no estés triste”.

No todos los miedos son irracionales, muchos son inteligencia en acción.

Sentirse culpable, implica en ocasiones, ser por fin responsable de los propios actos y empatizar con el otro.

Sentir vergüenza es en determinadas circunstancias un medio por el que al menos expresas respeto a la sociedad en la que vives.

Ser siempre positivo a toda costa es cultivar una visita al psiquiatra en cinco o diez años o quizá hundirse en alcohol y psicofármacos para evitarlo.

Estar triste puede ser una maravillosa experiencia de reconocer que la vida no es dulce para todos ni es eterna para los humanos.

Mediante la observación, sin rechazo ni apego, dejamos de ser estúpidos emocionales, como aquellos que se enfadan cada día al ver en la TV al político que no les gusta. ¡Y es que inyectarse cortisol en vena por alguien que no te cae bien no parece una actitud sabia!

Ni agradables ni desagradables, ante todo adaptativas.

Ni rechazo ni apego, sobre todo aceptación.

Ni “pensamiento positivo” ni “rumiación negativa”, simplemente aprendizaje.

Elegir apreciar la infinitud de lo pequeño, lo efímero de un suspiro, lo frágil y valioso de la vida.

Toca crear un espacio sobrio y solemne en el que Ver lo “agradable” y lo “desagradable”.

Solo ese espacio es por fin, sabiduría emocional.

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Si es importante para ti conocer, desarrollar y potenciar tu mundo emocional te esperamos

del 25 al 28 de julio en La ciencia y práctica de las emociones

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Porqué NECESITAS saber cuanto dura una EMOCION

By | Ciencia de la felicidad y bienestar | One Comment

Porqué NECESITAS saber cuánto dura una EMOCION

Damos mucha importancia a las emociones. Intuimos que juegan un papel vital en la vida pero a la hora de precisar nos perdemos un poco.

¿Pero cuánto dura una emoción?

Conocer cuánto dura una emoción nos permitirá, paradójicamente, aprender mucho más sobre ellas.

Las emociones son fugaces, duran tan solo unos segundos (1)… y sus efectos en la sangre apenas llegan a 90 segundos. Son rápidas porque están ahí para ayudarnos en una decisión que requiera salvarnos, huir, pelear o comunicarnos con el otro.

¿Qué consecuencias se derivan de ello?

  • Que una emoción que dura mucho, suele ser fingida o exagerada. Todos lo hemos visto en niños…
  • Que un proceso de compra en el que ves ese coche o zapatos o teléfono móvil y lo miras, lo comparas con otros, te imaginas a ti mism@ con tu objeto de deseo, no se realiza en 4 segundos sino en minutos, horas o días. Es decir, que las emociones no “venden” por sí mismas, el cerebro y el proceso es mucho más.
  • Que a menos que renueves el estímulo una y otra vez, o sea, rumiación, tu emoción tiende a desaparecer.
  • Que las emociones que en general son muy incómodas no son para tanto si simplemente las permites.

¿Y qué dura más de 4 segundos?

Los sentimientos. Son los grandes olvidados del mundo emocional y se confunden con emociones pero tienen diferente origen e intensidad.

¿Y semanas o meses?

Los estados de ánimo, los cuales tienen menor intensidad que las emociones.

¿Y si siempre me mantengo en esos estados de ánimo… qué me ocurre?

  • Que irás formando una patología o enfermedad al persistir el estado emocional durante meses.
  • Que verás el mundo del color que has creado dentro de ti.
  • Que te será cada vez más difícil alcanzar estados de bienestar.
  • Que pierdes sabiduría y felicidad, atención, memoria y capacidad de análisis.

 ¿Y si tengo razones para enfadarme, entristecerme y frustrarme? 

Hazlo sin duda porque estás vivo… y negar o reprimir las emociones «negativas» porque sí o creer que el mundo es Happy flower trae desastrosas consecuencias a medio y largo plazo.

Toma las acciones correspondientes, pero no te permitas quemarte en tu propio fuego.

Muchas emociones generan sustancias que elevan radicalmente los marcadores de stress e inflamación en el cuerpo.

Aplicaciones prácticas de todo ello

  • Simplemente observa y espera sin juzgar, esto es, medita de verdad (más allá de 8 semanas 🙂 ), para permitir que el mundo emocional se equilibre.
  • Para sentirte mal horas, días o semanas sobre un tema necesitas alimentarlo a través de pensamientos que te generan y recuerdan sentimientos que producen respuestas somáticas incómodas de nuevo instalando un círculo vicioso sinfín (2).
  • Cuando las emociones surgen ocupan nuestra atención y capacidad para manipular la información, de modo que no es un buen momento para razonar, pensar, decidir, sopesar, o analizar nada.
  • Reflexiona sobre si una vez cesado el estímulo que nos irrita, la foto que nos mueve y el “ataque” que nos inquietó, somos nosotros quienes le damos fuerza, sentido, importancia y dolor.
  • Por último, dado que el cerebro tiende hacia un sesgo de negatividad, te trae y recuerda emociones negativas por doquier (3). Si te interesa vivir con bienestar, tienes que cultivar conscientemente emociones más sabias.

Si es importante para ti conocer, desarrollar y potenciar tu mundo emocional te esperamos

del 25 al 28 de julio en La ciencia y práctica de las emociones

 

Referencias

1 Oatley, K., & Johnson-Laird, P. N. (2014). Cognitive approaches to emotions. Trends in cognitive sciences, 18(3), 134-140.

2 Verduyn, P., & Lavrijsen, S. (2015). Which emotions last longest and why: The role of event importance and rumination. Motivation and Emotion, 39(1), 119-127.

3 Harris, C. R. (2018). Understudied Negative Emotions: What They Can Tell Us About the Nature of Emotions.

Cómo es un proyecto de Neuromarketing

By | Neuromarketing, Noticias Neuroleader | No hay comentarios

Estamos enseñando a lo largo del curso a los alumnos del Master de Neuromarketing de la UCM cómo realizar sus proyectos de investigación.

Aprovecho para explicar cómo es un proyecto de Neuromarketing y así de paso nos ayuda a entender cómo funciona nuestro cerebro.

La palabra Neuromarketing implica “neuro”, es decir, medida de la actividad eléctrica cerebral. No olvidemos que si no hay medida del cerebro en el proceso que explicas, no es Neuro. Quizá sea marketing, economía o política pero no será neuromarketing, neuroeconomía o neuropolítica.

¿Qué medimos y hacemos por tanto en un estudio de Neuromarketing?

Fundamentalmente la reacción del usuario ante determinados estímulos, es decir neurociencia 100% que mediante tecnologías validadas, permite analizar la conducta del sujeto, paciente o en el caso del neuromarketing, el consumidor.

¿Qué fases implica un estudio de Neuromarketing?

En el Master enseñamos a los alumnos a realizar un proyecto completo, desde su inicio hasta sus resultados. Les acompañamos en la búsqueda bibliográfica, el diseño experimental, la toma de registros, el análisis de datos y la redacción del proyecto y sus conclusiones. El estudio de neuromarketing no sustituye, ni anula, ni critica, ni impide, ni supera el tradicional estudio de marketing. Simplemente aporta otra medida, muy fiable, de los procesos internos del consumidor que ayudan a entender mejor su conducta.

En el diseño experimental seleccionamos bien qué queremos medir. Algunos ejemplos serían:  la reacción de los usuarios a 3 diferentes anuncios de una conocida colonia, la reacción de los usuarios a determinados anuncios que intentan concienciar a la población del peligro de la conducción temeraria, la reacción de los sujetos a diferentes discursos de una misma persona sobre un misma temática.

En el diseño se selecciona el orden y homogeneidad de los estímulos, se introducen distractores que sirvan de referencia y se parte de una línea base del sujeto. Así mismo se selecciona muy bien qué número mínimo de personas deben participar y cuál es el mínimo número de estímulos necesarios para obtener una respuesta fiable.

Terminado el diseño, se procede a registrar a los participantes.

¿Qué tecnología se usa en un estudio de Neuromarketing?

Utilizamos diversas herramientas: EEG en el que medimos la actividad eléctrica cerebral,  Eye tracker que analiza el movimiento y fijación de los ojos así como la dilatación pupilar, GSR que mide la conductancia eléctrica de la piel y el Facial coding, donde recogemos las diferentes expresiones del rostro, tanto emocionales como cognitivas.

Al combinar, después del análisis, las diferentes herramientas podemos establecer en qué momento y con qué intensidad, el sujeto, tuvo un mayor o menor nivel de activación, qué nivel de atención e implicación, cual fue su valencia emocional y procesamiento cognitivo.

Todo ello permite, más allá de la opinión del sujeto, o lo que contestara en una encuesta, obtener una información a la que no tenemos habitualmente acceso dado que son variables psicofisiológicas de las que no somos conscientes.

En contra de una versión simplista de la conducta humana, no son las emociones los únicos motores de la conducta por la cual se justifica un estudio de neuromarketing. De hecho una emoción dura apenas dos tres segundos, mientras que un proceso de compra, de fidelidad o de pertenencia puede durar horas, días o años y en absoluto se basa en «reacciones emocionales de la amígdala» exclusivamente.

¿Qué oportunidades ofrece un estudio de Neuromarketing?

Sin lugar a dudas, un producto, una marca personal, un proyecto, una página web, un logo, una comunicación o una ponencia, son muestras de conductas humanas que a su vez provocarán respuestas y nuevas conductas en los receptores. Conocer la repercusión y el alcance de estas acciones sin duda posibilita una mejor estrategia y acción. 

El Neuromarketing como vemos es neurociencia cognitiva y afectiva en acción. Analizamos el comportamiento humano desde las variables que podemos medir del sistema nervioso. Comparamos esas medidas y establecemos conclusiones prácticas que complementan los resultados de otras disciplinas y enfoques.

Entender al respuesta del usuario desde una óptica que ni el mismo conoce es lo que ofrece un estudio de Neuromarketing.

Jose Sánchez. Director Neuroleader y profesor Master Neuromarketing UCM.

Por favor, NO leas esto recién estrenado el año

By | Neuroliderazgo | No hay comentarios

Por favor, NO leas esto recién estrenado el año

No se porqué le has dado click aquí en este artículo. Quizá una simple curiosidad al usar el ratón con poca ilusión. Lo siento…

Para de leer por favor porque no encontrarás un resumen en este artículo con las cuatro claves para…

No tienes porqué seguir leyendo puesto que quizá estás pensando en hacer otra cosa, muy importante, y en poder leer esto rápido y YA.

Te pongo esta negrita y aquí otra, para practicar la lectura a saltos.

O quizá un subrayado que resuma por fin a Platón, Séneca y Plotino en una frase mágica que es como ¿toca leer y aprender ahora?.

Como quizá quieras ir rápido te explico además un truco de lectura rápida y en negrita y subrayado: lee a saltos en vez de mover los ojos todo el rato. Te servirá para leer El Principito a 1500 palabras por minuto pero nunca para leer y aprender un libro nuevo con contenidos que no conozcas.

¿Qué te quiero decir?

Que no es cuestión de tiempo… sino de atención.

Que la gestión del tiempo no existe,

lo que existe es la capacidad de atención,

la planificación sabia no la “positiva”,

el conocimiento propio de los recursos disponibles no el creer como un mantra que si quieres puedes,

y el saber que lo que no suma, resta.

Si has llegado hasta aquí te comunico que el 20 de enero, cuando ya hayamos abandonado las buenas intenciones del año por la cruda realidad,

puedes inscribirte al curso abierto de Gestión del Tiempo y Productividad.

Porque la vida no es para que se pase sin más sino para que el Homo Sapiens que eres avance en el camino.

Y después del curso te adelanto que trabajaré intensamente con 18 personas para que multipliquen su rendimiento y productividad en 10 semanas.

Será un mano a mano para una transformación radical de su productividad, rendimiento, y gestión del tiempo.

Voy a compartir contigo mucho… Atento pues a lo que te voy a ir enviando.

De momento te digo que atender ahora es más importante que gestionar el mañana.

PD: Si has llegado hasta aquí sin interrumpirte a ti mismo no vas mal :). Tienes madera.

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Docencia en el Master de Neuromarketing UCM

By | Noticias Neuroleader | No hay comentarios

Docencia en el Master de Neuromarketing UCM

Una nueva etapa como docente en el Master de Neuromarketing y comportamiento del consumidor comienza para nosotros.

La palabra «neuro» bien sabemos es utilizada alegremente en diversos contextos, muy lejos de su sentido original. Citamos al cerebro en muchas ocasiones como si fuera un organo simplón y lo hacemos con numerosos neuromitos que en vez de educar deforman el entendimiento, la credibilidad y las posibilidades reales del cerebro (ver neuromitos 1. cerebro triuno, 2. Hemisferio izquierdo, derecho).

Me siento afortunado por ser parte docente del Master de Neuromarketing y comportamiento del consumidor de la Univ. Complutense y formar parte de un equipo y lugar que divulga y conoce el Neuromarketing con profundidad y rigor. 

El Neuromarketing es una disciplina científica que estudia el comportamiento del consumidor ante decisiones económicas o de compra, evaluando la conducta mediante métodos y registros neuro y biopsicológicos como el electroencefalograma, la resistencia galvánica de la piel, el eyetracking, el análisis de expresiones faciales, la variabilidad cardiaca o la resonancia magnética funcional. Mediante estos registros podemos ver e interpretar qué sucede en el cerebro de las personas cuando ven un rostro, un logo, una página web, una marca, un texto, un color y entender según la activación de diferentes redes funcionales cómo experimenta el consumidor realmente un producto. 

Las primeras clases se han centrado en explicar la neuroanatomía funcional del cerebro, sin la cual no podemos entender la conducta humana así como los modelos de procesamiento de la información, desde los niveles más sensoriales a los más abstractos. Los alumnos han podido comprender como NO ejecutamos procesos irracionales ni exclusivamente emocionales, sino a través de un conjunto integrado y jerárquico de razón- emoción – motivación. Además han podido conocer los estudios más relevantes del sector y los autores e investigadores internacionales en los que deben basar su nuevo criterio como próximos expertos en esta disciplina. 

NMK master neuroleader3

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Compartiendo investigaciones en emociones sociales en el pHDay Complutense

By | Noticias Neuroleader | No hay comentarios

Compartiendo investigaciones en emociones sociales en el pHDay Complutensete

El pasado día 30 de noviembre en el pHDay de la Universidad Complutense tuve la oportunidad de compartir el trabajo de 3 años sobre emociones sociales y cerebro, en este caso, la emoción de culpa en el cerebro.

Las emociones sociales son complejas, ubicuas y todavía muy desconocidas a nivel cerebral. A pesar de la primacía que tienen en nuestra vida social, la tendencia cuando hablamos de emociones es a practicamente ignorarlas dado que las archiconocidas emociones básicas (alegría, tristeza, miedo, ira, asco y sorpresa) suelen llamar la atención. Los nuevos modelos y tendencias en neurociencia afectiva dan mucha importancia al entendimiento de donde, cómo y cuando se generan las emociones sociales y cómo éstas conforman nuestra vida personal, atribuciones y relaciones con los demás. 

Culpa, verguenza, orgullo, Schaudenfrauden, bochorno, compasión, altruismo, envidia o celos son emociones sociales, también llamadas autoconscientes que impregnan cada capítulo de nuestra existencia.

Agardecidos al pHDay de la Univ. Complutense por esta oportunidad y al Centro de Evolución y Comportamiento Humanos ISCIII – UCM por ser parte de su equipo humano e investigador.

Seguimos conociendo, estudiando, investigando y divulgando el cerebro para extraer después las mejores aplicaciones prácticas para el rendimiento y bienestar humanos.

 

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Mindfulness en empresas, ¿sí o no? Un análisis riguroso.

By | Neuroliderazgo | No hay comentarios

Se plantea actualmente Mindfulness como una herramienta a utilizar en las empresas. ¿Sí o no? ¿Mito o realidad?  Analizamos paso a paso esta realidad.

1. Tendencias.

En tiempos de tribalismo intelectual, ese “Madrid-Barsa mental” de los buenos y los malos (con uno mismo en los buenos claro), no es extraño que al considerar Mindfulness como una herramienta para las organizaciones se planteen posturas extremas.

Unas lo presentan como panacea para todo, en la que las organizaciones cambiarán de arriba abajo al aplicar esta vía y en el otro extremo los que ven Mindfulness como una alienación más del trabajador dentro del sistema y parte de su adoctrinamiento.

Muchos docentes juegan también con este “Madrid-Barsa mental”. Presentan Mindfulness como algo 100% ajeno a la meditación, como el que reniega de su raíces y orígenes, cuando en sí mismo es meditar. Otros, los más tradicionales, rechazan cualquier atisbo de modernidad, ciencia o racionalidad en sus efectos y beneficios. Ni una ni otra postura.

2. ¿De qué se trata realmente?

Piensa si respirar más y mejor, rumiar menos con una mente que divaga, intentar atender más a lo que hacemos y menos a las distracciones, aceptar lo que hay sin resignación pero sí con reconocimiento, juzgar menos y observar más o escuchar antes que suponer son prácticas erróneas, nocivas o perjudiciales para una persona.

Evidentemente no lo son, por lo que nada malo puede obtenerse de ellas… Nadie enferma por respirar mejor, nadie saca su peor versión por calmarse, nadie puede rendir menos si evita distracciones continuas.

¿Y si haces esos en el trabajo?

Rendirás mejor, estarás más tranquilo, enfocado y atento. ¿No es poco verdad?

Así de simple y así de claro.

3. ¿Para quién?

Parte del problema sin embargo nace de a quien va dirigido. No es lo mismo practicar Mindfulness para soportar un ERE injusto donde te quedas desolado, avergonzado socialmente ypreocupado por tu familia que practicar Mindfulness para dirigir mejor tu organización, rendir más y soportar el stress.

Personalmente me gusta más trabajar con necesidades y objetivos que con apego a herramientas porque corremos el riesgo de ofrecer a las personas hacer “Mindfulness” en vez de utilizar vías, más allá de nombres y modas, para que mejoren su atención, bienestar, resiliencia o liderazgo.

Por tanto una clave es no perder el objetivo, en vez de volvernos devotos de una herramienta y adaptarnos a las personas o roles de la organización.

4. ¿Quién lo usa?

Empresas que destacan por su modernidad e innovación como Zappos, Google, Adobe, Twitter, General Mills, Bosch, Goldman Sachs, Intel, Royal Dutch Shell, SAP o Target lo usan. Hay incluso atisbos de esperanza en un ámbito de extremos intelectuales como el político: el parlamento británico y la Cámara de Representantes de USA lo incluyen.

¿Será por algo no? 

5. ¿Porqué?

– No queremos ya trabajar por trabajar ni cumplir un “jornal” sino dar sentido a nuestra existencia y ser partícipes con nuestro trabajo de un proyecto social.

– El equilibrio trabajo – familia – ocio será es uno de los pilares a construir y en parte será por vivirlo como un continuo sin parcelas aisladas. Conocemos ya los terribles efectos del stress en la salud física y psíquica y sus repercusiones sobre las relaciones sociales y humanas.

– Hay una búsqueda interna y externa, en todos los espacios, incluido el laboral, de calidad de vida. Necesitamos además poseer recursos para enfrentarnos a la incertidumbre y ser capaces de adaptarnos a un cambio continuo que jamás antes se ha producido en nuestra historia.

– A nivel corporativo el stress, la ansiedad, el absentismo, la falta de compromiso, la falta de innovación, el burnout, los conflictos en el trabajo o el pensamiento rígido bloquean el necesario crecimiento, desarrollo y expansión de la organización.

De modo que desde el empleado o la dirección hay suficientes porqués como para implementar programas de felicidad y bienestar en las organizaciones sin descuidar el rendimiento y la productividad. No son ámbitos excluyentes sino causa – efecto: rendimos mejor cuando estamos tranquilos, atentos y cuando nos sentimos parte y acción de un grupo. Una organización inteligente necesita empleados felices para su mejor desarrollo.

6. Beneficios

La investigación científica de sus efectos muestra a lo largo de los últimos 15 años que la práctica de Mindfulness activa áreas del cerebro relacionadas con la atención, concentración, rendimiento cognitivo, regulación emocional, satisfacción con la vida o la facilidad para romper antiguos hábitos.

Las habituales zonas cerebrales relacionadas con el stress y la ansiedad 1 reducen su tamaño y actividad a la par que se producen efectos reguladores sobre el sistema inmune 2, o incluso efectos epigenéticos sobre marcadores de inflamación.

La mejora de la rigidez cognitiva 3 , la resolución de problemas complejos 4 y la sensación de bienestar en el trabajo 5 son frutos de esta práctica continua. Contamos por tanto con suficiente evidencia científica para apoyar esta práctica, eliminar prejuicios de partida, ofrecer garantía y generar confianza y compromiso. 

7. ¿Cómo?

Es necesario un entrenamiento guiado, con acompañamiento profesional y experiencia real en entornos corporativos. En la medida de lo posible es deseable realizar medidas de los cambios y progresos certificando de este modo los avances producidos por los participantes.

Los ejercicios deben estar diseñados para los distintos niveles de la organización: directivos, mandos intermedio y mandos operativos. El cambio en la cultura organizacional solo es posible cuando se incluyen estas 3 estructuras y se realiza un seguimiento de prácticas y acciones en esa dirección.

A nivel individual bastan 25 minutos de práctica a lo largo de unos meses para empezar a recoger los frutos de ese pequeño gran paso.

8. Sus limitaciones

Mindfulness no es una panacea universal en tanto solo permite cambiar nuestra visión y acciones individuales hacia lo que surge en nuestro entorno.

Manejamos mejor los problemas, pero éstos siguen ahí. En ocasiones la toma amplia de perspectiva hace que un conflicto desaparezca pero en otros momentos no será así. Podemos sufrir en paz que no es poco, pero no soñemos con que lo externo se arreglará solo.

Mindfulness no nos vuelve más inteligentes. Cada uno llega donde llega. A lo que sí nos ayuda es a sacar provecho de nuestra mente, sea la que sea. A nivel organizativo a veces se ponen esperanzas en esferas a las que la atención consciente y la regulación emocional no llegan.

Mindfulness no nos vuelve necesariamente más dóciles o más rebeldes. Serán nuestros valores, los de siempre, los que pongamos en marcha o no. De hecho aunque no se conozca habitualmente, la práctica de la compasión consciente es uno de los dos pilares centrales de Mindfulness. Presenta tantos o más beneficios que la atención plena.

Por último muchos problemas que hoy en día se atribuyen al individuo no son tal. No se trata de hipermotivarnos ante las injusticias, volvernos héroes ante las dificultades sociales crecientes o regular el stress si nos pisan el cuello. Hay problemas que requieren soluciones sociales, no individuales y problemas que están vinculados más al contexto que a la persona.

Cualquier visión de magia o alienación en nombre de esta herramienta no tiene sentido. Es simplemente una vía de utilización de nuestra mente para nuestros mejores fines.

En definitiva estamos ante una vía que cuenta con 2500 años de experiencia, nace en culturas ancestrales sabias en introspección humana y cuenta en los últimos 15 años con el aval de la neurociencia en ámbitos de salud, educación, deporte y corporativo. Para sacar provecho de su valía en las organizaciones precisa de un entrenamiento serio, riguroso, dirigido y de un compromiso global y sincero por parte de la organización y participantes.

Comenzamos colaboración con Talentius

By | Noticias Neuroleader | No hay comentarios

neuroleader comienza una colaboracion con talentius.

Talentius es una reconocida empresa que formar parte del Grupo Zebra Producciones. Son especialistas en estructura audiovisual para acometer todo tipo de proyectos formativos, producción de contenidos y plataformas de e-learning. Hemos iniciado ya una colaboración sobre Neurociencia del sueño y el descanso reparador para directivos, mandos intermedios, equipos y trabajadores de las organizaciones. 

El sueño es uno de los pilares del rendimiento, el equilibrio emocional, la memoria y atención, la creatividad, la salud física y mental así como la prevención de enfermedades cardiovasculares y degenerativas.

Los trabajadores del siglo XXI, en todos los niveles de la organización, precisan desarrollar habilidades cognitivas para los entornos dinámicos y exigentes que implican los nuevos entornos laborales.

El sueño y descanso reparador es una de ellas. En colaboración con Talentius nos proponemos desarrollar una formación de calidad en esta dirección basada en nuestro programa Dormir bien de Neuroleader. Contamos con ejercicios prácticos basados en el funcionamiento real del cerebro que van más allá de las clásicas recomendaciones sobre higiene del sueño. Contamos con aplicaciones directas para un mayor control personal sobre esta facultad biológica que todos poseemos: dormir. 

En unos meses iniciaremos la segunda fase del proyecto con otro tema de neurociencia aplicada.

Agradecemos a Angel y Jose Fernández Muñiz su excelente apoyo, acogida y capacidad de innovación.