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Ciencia de la felicidad y bienestar

¿Dónde estabas el 1 de enero de 2010? ¿Cómo era tu vida?

¿Dónde estabas el 1 de enero de 2010?
¿Cómo era tu vida?

¿Podías adivinar exactamente el lugar en el que estarías el 1 de enero de 2020?

Difícilmente ¿verdad?

– El 1 de enero de 2010 yo pensaba en que en unos meses estaría cerrando un ciclo de trabajo exitoso en el Mundial de Sudáfrica 2010.

Así fu. Pero pensábamos además que estaríamos para el Mundial de FIFA Brasil 2014. Reflexionaba ya con posibles progresos en mi área, quiénes podrían ser mis ayudantes y en cómo mejorar aún más ese análisis del comportamiento que allí realizaba.

Pero hubo un vuelco y eso no ocurrió. Justo cuando lo pierdes empiezas a valorarlo más: un jefe magnífico y abierto, unas condiciones de trabajo óptimas, un equipo humano excepcional.

– El 1 de enero de 2010 tenía claro que quería seguir haciendo lo de siempre: enseñar y acompañar a personas y equipos a su mejor versión, pero desde un lugar donde la ciencia fuera más visible, dado que por mucho que insistiera había un porcentaje de credulidad que no me satisfacía. Pero en ese momento no había pensado el nombre, Neuroleader (que se le ocurrió a un amigo) ni que habría un día en que tener un local físico sería un símbolo de atraso en vez de modernidad.

– El 1 de enero de 2010 suponía que mi tercer trabajo, vinculado a un laboratorio médico, sería el más seguro de los tres. Las circunstancias me empujaban a dedicar más y más horas… cuando otro vuelco colocó la decisión de salir como la más sabia.

– Pero aún hay más. El 1 de enero de 2010 no podría imaginar que un día investigaría en el centro prestigioso en el que estoy o que podría publicar artículos en revistas Q1 de ciencia o que el premio príncipe de Asturias iba a ser el director. Qué decir de amigos y conocidos, viajes, casas o familia…

Podría seguir y seguir con ejemplos de lo que uno podría esperar el 1/1/2010 y lo que no imaginaba ese mismo día.

Así que la solución no es «vivir el presente» entendido pobremente, esto es, sin planificar.

La cuestión es que no podemos controlar ni «conseguir» nuestras metas cuando el mundo es en red, complejo, interdependiente y sujeto a incertidumbre (cada vez más lógicamente).

Las mancias y los adivinos siguen fallando, como a lo largo de la historia, aunque a jefes de Estado aún les sirvan de consejeros 🙂 (ej. Brasil), por lo que no es la vía más aconsejable.

Los gurus del «tú puedes si te esfuerzas» todavía no han bebido de la marmita de la sociedad: siguen viendo a individuos aislados y evitan comentar sobre circunstancias sociales.

¿Entonces qué Jose? te preguntarás.

Aquí la solución:

La mayor certeza y es más bien escasa, nos la da la estadística, la cual lo que hace es incrementar probabilidades.

¡Pero a veces lo hace drásticamente!

Quien sabe dónde estaremos el 1/1/2030…

Si quieres darte falsa seguridad con mancias, credos y gurus, adelante.

A lo que te animo es a quien inviertas en tus recursos… que son, para las personas honestas, las únicas oportunidades que puedes abrir.

  • Puedes construir una década de hábitos saludables incrementando probabilidades de enfermar menos.
  • Puedes mejorar tu resiliencia y capacidad de afrontar el stress, aumentando tu poder de perseverar en un camino.
  • Puedes abrir tu mente al espacio de no juicios, no dramas, no líos, no cotilleos, no odios, no mofas y multiplicar la estadística de los días donde el gozo surge… de tu propio cerebro.
  • Puedes aprender y aprender y aprender de los que más saben, por duro que resulte ser alumno y empezar de cero en algo, en vez de parecer que sabes, dominas y controlas. 10 años después la probabilidad de hablar con criterio en vez de suponer, será muy alta.
  • Puedes ir oliendo ya que el Estado nunca traerá las soluciones y que lo moderno, la tecnología, el siglo XXI, están llenos también de magia y posibilidades. Reducir el victimismo, la simpleza histórica y abandonar el orgullo de la ignorancia aumentará el intervalo de confianza para tus proyectos.
  • Puedes ampliar tus habilidades personales hasta límites insospechados si te dejas ayudar y asesorar por quienes las dominan, lejos del low cost youtubero curalotodo terraplanista.

No sé dónde estaré en 2030. Pero es que ya no lo quiero saber… quiero caminar consciente y tras larga marcha, sé cómo se hace.

De lo que estoy seguro es que al llegar lo haré a un espacio más seguro de buenas probabilidades.

y tú, ¿cómo vas a crecer en esta década?

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