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Ciencia de la felicidad y bienestar

Emociones: ansiedad en la ansiedad

By 27 mayo, 2019 One Comment

Un reciente estudio nos habla sobre un marcado efecto beneficioso de la microbiota intestinal mediante el uso de pro y prebióticos en los síntomas de la ansiedad (1).

Unos días antes, leía otro sobre un posible efecto beneficioso de la acupuntura en la misma dirección (2).

Solemos leer estas noticias con agrado e ilusión. Algo que beneficia y disminuye el malestar. Sin embargo puede que confundamos el camino con la meta.

Porque el síntoma no es la enfermedad

Si el probiótico, o la aguja, o el medicamento o el remedio que fuera se aplica no significa que seamos capaces de distinguir el síntoma de la enfermedad.

Imagina que tienes una tos constante muy molesta. Es seguro que quieres que no moleste, pero por tu mente ronda la idea de que la tos está expresando algo, es la consecuencia de algo disfuncional. Si te quitan la tos de repente, muy probablemente preguntes ¿porqué sucedió? ¿A qué se debe?

Sin embargo en nuestro mundo mental, el síntoma, la ansiedad, se considera en sí mismo un trastorno de hecho el DSM-V nos habla de trastornos de ansiedad generalizados.

Pero si es una emoción, será para algo no?

No tiene sentido considerar un bajo estado de ánimo o una ansiedad siempre como un trastorno porque por selección natural no habrían aparecido a lo largo de la historia.

La ansiedad tiene un porqué claro desde el punto de vista evolutivo: los individuos con una capacidad para sentir ansiedad tienen más probabilidad de escapar de una situación peligrosa ahora y de evitarla en el futuro.

Como en cualquier respuesta del organismo, y no digamos las emocionales, hay respuestas por exceso y por defecto y tan peligrosa es la inmuno deficiencia como su exceso o la anemia como la eritrocitosis.

La ansiedad tiene mala fama, tanta que en ninguna ocasión podemos ver su lado positivo, en una visión moderna donde las emociones calificadas erróneamente como negativas, deben ser desterradas de la faz de la Tierra.

Entender y vivir que las emociones son adaptativas cambia el panorama

Considerar que la selección natural favoreció la aparición de respuestas de ansiedad para alertarnos de peligros presentes y futuros permite avanzar hacia la solución.

Aceptar que como individuos tengamos una tendencia hacia la alza o hacia la baja en determinadas circunstancias y escenarios vitales nos ayuda a crecer organizadamente como personas.

Si entonces existen los cero ansiosos qué tal les va?

En general muy mal. No tienen miedo de animales peligrosos, pueden conducir demasiado rápido y flirtear con estupefacientes como nosotros atacamos las patatas fritas, a bocados. Algunos son valorados por su coraje, pero casualmente, cada año varios de ellos mueren. Otros provocan desastres empresariales, bancarios, gubernamentales, políticos y sociales: no tienen medida de sí mismos ni del otro.

Cuando el síntoma duele más que la realidad

En la ansiedad (por exceso) el síntoma duele más que la realidad. El miedo al supuesto oso es tal, que como dice el chiste “prefiero la muerte”. Sin embargo no había un oso, sino una roca con silueta peculiar. La evolución ha preferido que el cerebro interprete la roca como oso y no el oso como roca… para sobrevivir.

El individuo ansioso presenta una tendencia en parte innata y en parte adquirida (según casos) a considerar muchas rocas como osos, y así mantenerse con vida. Ve moscas como platillos volantes, escucha una lagartija y cree que es un dragón de Komodo, monta una historia de celos si su chico no le llama cada media hora y si recibe su nómina quince minutos más tarde se siente en bancarrota. Todo esa «exageración» para sobrevivir… dado que hay quienes no ven que el chico ya se ha ido o se juegan los ahorros en el casino… esos no sobreviven.

¿Entonces microbiota o qué?

Cada uno debe elegir.

Se llame microbiota o acupuntura o fármaco que desconecta el sistema de respuesta, toca entender hacia dónde apunta la solución.

Si arreglo la microbiota y me siento mejor pero en dos semanas sigo viendo rocas como osos, la microbiota en breve volverá a tener una población disfuncional de bacterias que apoyen la sensación ansiosa. Habré creado una dependencia hacia los probióticos que pasado un tiempo quizá no funcionen para tal fin.

Es mejor acercarse a la roca paso a paso (bajo guía profesional). De este modo las respuestas de ansiedad serán poco a poco menores ante eventos del ambiente que comprobarás son seguros. La terapia reforzará la capacidad de los lóbulos frontales del cerebro para disminuir la excesiva respuesta que llega a nuestra consciencia.

Estas personas que no se tiran sin paracaídas desde el avión ni conducen a 500 por hora en un patinete, sí son verdaderos héroes. Solo ellos saben lo que es poder salir a la calle ahora o hablar en público sin ver a cientos de osos en el público.

¿Y si no sé qué rocas son?

Tendrás que mirar dentro de verdad: meditación, un camino a largo plazo para una felicidad que incluye las emociones, adaptativas claro.

Si es importante para ti conocer, desarrollar y potenciar tu mundo emocional te esperamos

del 25 al 28 de julio en La ciencia y práctica de las emociones

Referencias

1. Yang, B., Wei, J., Ju, P., & Chen, J. (2019). Effects of regulating intestinal microbiota on anxiety symptoms: A systematic review. General Psychiatry32(2), e100056.

2. Tu, C. H., MacDonald, I., & Chen, Y. H. (2019). The effects of acupuncture on glutamatergic receptors in depression, anxiety, schizophrenia, and Alzheimer’s disease: a review of the literature. Frontiers in psychiatry10, 14.

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