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Human Behavior

Leñe, ¡la humanidad va bien! ¡Vale ya!

Ayer leía esto: «Vivimos una realidad caleidoscópica donde múltiples factores (la contaminación atmosférica, ambiental y electromagnética son de los más potentes, causa y consecuencia) se entrelazan dando como resultado el desequilibrio, una humanidad deshumanizada que va en una loca y destructiva carrera en pos de metas materiales alejándose cada vez más de lo esencial, de lo que realmente la nutre, de la Madre Tierra…
Monos estúpidos jugando a ser dioses».

Y pensé dentro de mí: ¡basta ya leñe! ¡Será posible!

Crecen los mensajes insultantes de los humanos sobre los propios humanos, siempre desde ese lugarcito tan especial donde el autor es prístino, puro y concienciado porque no juega a la Play Station acaso. ¿O porque tiene una moral superior al resto? Espiritualidad confundida me temo.

Como el basta ya leñe tiene más de emoción que de argumento, aquí van:

La humanidad progresa adecuadamente, somos unos gigantes, hacemos muchísimas cosas cada vez mejor, y en el camino lógicamente creamos problemas, pero de deshumanizados poco. Vamos con los datos.

1. Esperanza de vida.
73 años. Más de 80 años en casi 30 países. Aumentando en todos (por desigual que sea entre continentes aún, todos mejoran).
Al empezar el siglo XX, 50 – 60 años.
Al empezar el siglo XIX, 30-40 años.

2. Muertes por guerras al año por cada 100.000 personas.
1000 veces menor en el siglo XXI que en el siglo XIX y anteriores.

3. Homicidios al año por cada 100.000 personas en Europa.
Desde el año 1200, en que había unos 100 de cada cien mil, en pleno descenso.
En el año 2000 apenas 1 de cada cien mil.

4. Tortura judicial. Abolida desde 1775 en la mayoría de los países. Sin posibilidad de retorno a la barbarie.

5. Ejecuciones anuales en USA por pena capital.
En 1625, 3,5 por cada cien mil habitantes.
En 2000, menos de un 0,01 por cada cien mil habitantes.

6. Abolición de la esclavitud.
Cero países abogaban por ello en 1600.
En el año 2000, más del 80% y en franco crecimiento.
Es razonable pensar que llegaremos al 100%.

7. Número de libros y alfabetización.
Creciente exponencialmente desde 1600.

8. Países donde el servicio militar no es obligatorio.
19% en 1970. Más del 55% en 2010. También menor duración del servicio cada vez.

9. Democracias y dictaduras.
Número de democracias en 1950: 20.
En 2010: casi 100.
Número de dictaduras en 1970: 80.
En 2010: menos de 20.

10. Proporción de libros que citan los términos «derechos civiles», «derechos de las mujeres», «derechos de los niños», «derechos de los gays».

100 veces superior en el año 2000 respecto a 1950.

11. Aumento del cociente intelectual medio en la población.
De hasta un 30% (de 1950 al año 2000).

12. Areas terrestres y marinas protegidas.

5-7% en 1990. 10-15% en 2015. In crescendo.

Por no hacerlo eterno añado un listado de mejoras:

  • Menores muertes por accidentes de aviación, desastres naturales, accidentes laborales, peatones, trabajo infantil…
  • Menor tiempo dedicado a tareas domésticas, mayor acceso a información, tecnología y comunicación con personas cercanas y lejanas.
  • Mayor alfabetización, acceso a educación básica, años de escolarización… y muchísimas más que no cito por extensión.
  • Creación de organismos supranacionales como la ONU, OIT, UNESCO y OMS que lejos de ser perfectos (o de que consigan que se cumplan sus criterios) han aportado, bajo evidencia, numerosa ayuda y progreso a los seres humanos.

Vaya ¡qué deshumanizados estamos!

Pues mira para ser tan desastres tú y yo, resulta que progresamos adecuadamente.

– ¿Significa que no hay problemas que resolver o que esté todo perfecto? NO.

– ¿Significa que no haya nuevos problemas que hemos creado como el cambio climático? NO.

Estamos en ello y debemos luchar para ello, cada uno paso a paso y grano a grano, como hemos hecho siempre.

– ¿Es esto felicidad flower power? NO, es construcción social labrada contra nuestra propia historia y tendencias.

– ¿Tenemos un nuevo problema con posibles pandemias? SI

– ¿Son tan devastadoras a pesar de la globalización como lo fue la peste negra o la viruela? Evidentemente NO.

– ¿Somos monos estúpidos? Los monos para empezar no son estúpidos (basta observarlos jejeje) y nosotros aún menos. Pero no somos perfectos ni los cambios que nos gustarían son instantáneos. Muchos exigen de décadas, por razones que escapan a este artículo y que se basan en nuestro cerebro.

– ¿Jugamos a ser dioses? NO. Simplemente nos adaptamos y co-creamos una realidad cada vez más social, cada vez más democrática, cada vez más pacífica, cada vez con más bienestar y libertades y muy probablemente, cada vez más ecológica.

Del super peligro del 5G, me remito al 4G, 3G, los microondas, el fin del mundo del 2012, los chemtrails, los terraplanistas y lo mala que es la Play Station :).

Vuelvo a la emoción: ¡Basta ya leñe!

Que estamos viviendo una ola inmensa de inteligencia, humanidad y compasión.

Gente que se toma un Vermout online con sus amigos (¡olé!), gente que comparte sus tiernas fotos de niño y juventud en las redes, videollamadas diarias con los seres queridos, voluntarios que se ofrecen a quitar chapapote sin guantes hace años y coronavirus sin mascarillas, personal médico, de emergencias, de seguridad, de educación, de casi cualquier sector haciendo lo que saben, autoorganización silenciosa más allá de políticos en tu comunidad autónoma y en tu país cuando éstos no saben o no pueden, paciencia inmensa de la población, 90% de opiniones no bañadas en odio, super red científica transnacional de investigaciones y bases de datos abiertas de lo que el virus implica y un muy largo etcétera.

Va a ser que no, que la única estupidez sigue siendo la ignorancia, el dramatismo y creer todavía el mito del buen salvaje de Rousseau.

Dicho de otra manera:

«Abominad la boca que predice desgracias eternas / abominad los ojos que ven sólo zodiacos funestos / abominad las manos que apedrean las ruinas ilustres». Rubén Darío

¡Somos grandes leñe y nos esforzamos en ello!

Y lo vamos a seguir haciendo, humanizados cada vez más.

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