Ciencia de la felicidad y bienestar

Si sigues creyendo que hay EMOCIONES «buenas» y EMOCIONES «malas»…

By 23 abril, 2019 Comentarios

Si sigues creyendo que hay EMOCIONES «buenas» y EMOCIONES «malas» quizá te convenga leer esto.

1. Es normal evitar lo desagradable

Parece lógico querer evitar las circunstancias desagradables: ¡que no existan, que no aparezcan, que no ocurran en nuestra vida! Al cerebro no le gusta el dolor así que con toda lógica tenderá a huir de ello.

El problema es cuando la negación trae más problemas de los que soluciona. Así le ocurre al cobarde que prefiere el silencio a explicar qué le molestó de otro, al que  mediante autoengaño cree que eso no existió o quien  vive en la racionalización freudiana justificando sus impulsos a posteriori en vez de poner a prueba su idoneidad.

Qué decir de la actitud espiritualoide que presa de la positividad y «vibración» cree mitigar las sombras que nos acechan porque sí, porque yo lo digo con “pensamientos”.

2. Y buscar lo agradable

Si un lado es rechazo y de ahí asco u odio, el otro es acercamiento y por tanto, posible apego. Queremos a toda cosa que existan emociones, sensaciones y circunstancias agradables. ¡Lógico!

Pero no nos damos cuenta que lo solemos hacer mirando fuera.

Tan así es que creemos que aquella pareja nos llenó de amor y no vemos que fuimos nosotros quienes con esa pareja nos permitimos sentir y desarrollar la ternura que llevamos dentro. Decimos que “aquel paisaje, aquella playa… ¿qué bonitas verdad?” sin tener muchas veces el menor atisbo de que fuiste tú, quien en ese momento te permitiste apreciar la belleza que estaba ahí fuera, pero que sólo conectando contigo y tu apreciación se enciende.

Hay una fábrica interna cerebral que es la que acepta o rechaza las experiencias, la que permite atender y amplificar lo que existe… no son las playas, las parejas o los dolores, no somos estímulo – respuesta. Tenemos capacidad de transformar aquello que entra por los sentidos. Lo agradable no solo está fuera, está en despertar lo que hay aquí dentro. 

3. Y aquí está la inteligencia

Aplicando entrenamiento atencional no caemos en bobadas tipo “no sientas miedo”, “no te sientas culpable”, “no sientas vergüenza”, “sé siempre positivo” o “no estés triste”.

No todos los miedos son irracionales, muchos son inteligencia en acción.

Sentirse culpable, implica en ocasiones, ser por fin responsable de los propios actos y empatizar con el otro.

Sentir vergüenza es en determinadas circunstancias un medio por el que al menos expresas respeto a la sociedad en la que vives.

Ser siempre positivo a toda costa es cultivar una visita al psiquiatra en cinco o diez años o quizá hundirse en alcohol y psicofármacos para evitarlo.

Estar triste puede ser una maravillosa experiencia de reconocer que la vida no es dulce para todos ni es eterna para los humanos.

Mediante la observación, sin rechazo ni apego, dejamos de ser estúpidos emocionales, como aquellos que se enfadan cada día al ver en la TV al político que no les gusta. ¡Y es que inyectarse cortisol en vena por alguien que no te cae bien no parece una actitud sabia!

Ni agradables ni desagradables, ante todo adaptativas.

Ni rechazo ni apego, sobre todo aceptación.

Ni “pensamiento positivo” ni “rumiación negativa”, simplemente aprendizaje.

Elegir apreciar la infinitud de lo pequeño, lo efímero de un suspiro, lo frágil y valioso de la vida.

Toca crear un espacio sobrio y solemne en el que Ver lo “agradable” y lo “desagradable”.

Solo ese espacio es por fin, sabiduría emocional.

———————- . ———————– . —————————–

Si es importante para ti conocer, desarrollar y potenciar tu mundo emocional te esperamos

del 25 al 28 de julio en La ciencia y práctica de las emociones

Comentarios

  • Francisco Javier dice:

    Maravilloso análisis, atender a lo negativo y a lo positivo, mirar de cerca y aprender, no huir, observar para descubrir infinidad de sensaciones. Que la huida no nos dejaría ver gracias!

  • Sergio dice:

    «Ni agradables ni desagradables, ante todo adaptativas.
    Ni rechazo ni apego, sobre todo aceptación.
    Ni “pensamiento positivo” ni “rumiación negativa”, simplemente aprendizaje.
    Elegir apreciar la infinitud de lo pequeño, lo efímero de un suspiro, lo frágil y valioso de la vida.»

    Seriedad, inteligencia y profundidad…Enhorabuena, un gran camino recorrido Jose.

  • Angeles Escudero dice:

    Sabiduría emocional…. suena bien.
    Bonito artículo, gracias

  • Ana dice:

    Me ha encantado, José!!…. gracias!!.entre otras cosas, por mencionar la tendencia cada vez más extendida de positivismo indiscriminado y actitud «espiritualoide» sin metabolizar. Es importante reflejar y revisarnos estas cuestiones. Besos!

Deja tu comentario