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Ciencia de la felicidad y bienestar

Jose, solo tengo tiempo para sufrir

By 19 septiembre, 2019 No hay comentarios
Quizá con otras palabras, casi siempre con otra intención, pero en muchas ocasiones lo que se traduce de la conversación sobre el tiempo, es que los individuos en muchas ocasiones solo tienen tiempo para… sufrir.
«No tengo tiempo, no tengo tiempo, voy a mil, mi agenda no da más» es un mantra común.
Mirar con lupa el día a día y analizar en qué se va el tiempo no es tan común.
Pero sobre todo, cuando planeamos una mejor versión de nosotros mismos una de las objeciones que nuestra propia mente va a contar es esa: «no tengo tiempo».
Es como si una vocecilla interna se encargara antes de que lo intentes, recomendarte que no es posible.
Esa misma vocecilla te dice que lo vas a dejar, que tú no vas a llegar y que ya habrá su momento.
Esta «esquizofrenia interna» tiene cura. No puede haber tantas voces en el cerebro con instrucciones contrarias:
  • «tienes que adelgazar» y a la vez «come esa palmera de chocolate hasta reventar».
  • «persigue tus sueños» y a la vez «no los conseguirás».
  • «quiero cambiar mis hábitos» y a la vez «no tengo tiempo para implementar nada».

 

Si hay muchas voces es seguro que el autoengaño aparece en alguna de ellas…
Como un policía que busca el autor del crimen en donde no pueden coexistir versiones contradictorias.
Una de las cosas que se pueden resolver para siempre es el tema de las voces internas.
No lo resolvemos porque haya una que gane sino porque descubrimos, tras los ejercicios, que tú no eres ninguna de ellas.
Llega un momento donde las voces son como los que te tienen envidia: «ladran pero cabalgamos».
Pero eso no se puede hacer solo. Lo tienes que hacer con alguien que ya haya pasado por ahí. Y con gente que está en tu mismo punto: el de superarse, no el de justificarse, machacarse y convertir su vida en fuente de stress.
Curiosamente muchos meditadores y más si están preocupados por «8 semanas» o «21 días» o su «linaje» no resuelven el tema de las voces.
Quieren que una sea la verdadera y todo sigue igual.
No se trataba de bajar el volumen sino de autoindagar de verdad.
Resulta que no lleva mucho tiempo… sino mucha actitud.
Y ésta la tienes que poner tú de antemano.

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